lunes, 7 de mayo de 2018

"EL ÚLTIMO DIOS" REVISADO Y RECUPERADO 30 AÑOS DESPUÉS CON UNA NUEVA EDICIÓN EN "THEATRVM FUGIT"

Portada diseño de José Díaz Cardero a la nueva edición de "El último dios" de Juan García Larrondo incluida en el volumen "Theatrvm Fugit" (Editorial Dalya, 2017)
PRETEXTO (Prólogo del autor a la última edición) 
A veces hay lecturas que pueden marcar un antes y un después en la forma de entender una vida. Páginas, frases y palabras que se te adhieren al corazón y regresan a lo más profundo de tu memoria como si hubiesen encontrado el sitio exacto al que siempre pertenecieron o volvieran al lugar del que no se deberían jamás haber marchado. Imágenes y verbos que, aun siendo fruto de la imaginación y el talento de otros, redundan en nuestra voz interior con un acento familiar, casi propio, y te conectan con el acervo emocional e intelectual de un mundo que, de repente, reconoces y en el que, al fin, hallas asilo y alimento. En ocasiones, hay lecturas que son como espejos en donde lees y ves por primera vez el libro de tu alma: ese retrato de ti mismo que desde siempre hubieses deseado esbozar y describir. Hay lecturas que, para un escritor, suponen al mismo tiempo el alfa y el omega de su parábola creadora, su manantial y a la par su maldición: la causa, el porqué e, incluso, puede que su propia conclusión. Tuve la fortuna de comprobar y de sentir algo similar a este milagro del que escribo tras leer, con apenas veinte años, una de las mayores cimas literarias de este tiempo. Me refiero, naturalmente, a “Memorias de Adriano” de Marguerite Yourcenar.

Diseños de José Díaz Cardero a la nueva edición de "El último dios" de Juan García Larrondo incluida en el volumen "Theatrvm Fugit" (Editorial Dalya, 2017)
Reconozco que he perdido la cuenta de las veces que he leído ya ese libro, a mi juicio, maravilloso e insuperable. Ni soy ni seré el último en ser atrapado por la magnífica novela de Yourcenar ni es mi pretensión hacer aquí una loa sobre su altísimo valor literario, sobradamente reconocido por todos. Solo sé que cuando me perdí entre sus páginas por primera vez, ya, de alguna manera, sospechaba que lo hacía precisamente para encontrarme o, al menos, para hospedarme entre las evocaciones y las fantasías de un pasado que se me antojaba mucho más cercano al presente que por aquel entonces respiraba. De hecho, parte de mi adolescencia se quedó para siempre en ese espacio indeterminado donde, de vez en cuando, retorno de forma inevitable y, al mismo tiempo, otra parte de mí envejeció de manera prematura al tratar de huir de unas sombras que, en el fondo, me aterraban por ser tan semejantes a mí como contrarias. Necesitaba madurar a toda prisa y en todos los aspectos si quería lograr alguna vez escribir un libro “a la manera” del que había escrito “Marguerite”. Confieso que llegué a enamorarme de su autora (y de su obra) casi más que del protagonista de la novela: ese Adriano al que tanto he buscado o soñado después en museos de medio mundo, en interminables bibliografías, en otros rostros, en otros brazos o extendiendo a la oscuridad mis manos en el aire. Ya desde hacía tiempo, gracias a los manuales de Arte y de Historia, poseía una vaga idea de quién era aquel barbudo emperador cuyos bustos, delirios arquitectónicos y amoríos tanto me fascinaban. A esas alturas, mis preferencias personales e intelectuales empezaban a aclararse y llevaba practicando algunos años ya el oficio de escritor advenedizo. Pero el “Adriano” de Marguerite me desbordó, me desnudó, incluso creo que me dejó algo obsesionado de por vida. La redacción en primera persona de sus supuestas “memorias” me abrió las puertas de la Literatura en mayúsculas y, sobre todo, le dio alas a mi imaginación justo en el momento en que aprendía a alzar el vuelo. Iluminado e impaciente, quise entonces aunar en una sola todas mis querencias: mi pasión por escribir, mi pasión por el teatro, mi pasión por las civilizaciones antiguas y la pasión propia e inconsciente de un muchacho de mi edad, enamorado de causas imposibles y al que el amor ya le había sumergido el corazón en un río imaginario nada similar al Dios del Nilo…

Juan García Larrondo en Villa Adriana, Roma. 1989. Foto de Pepe Carretero.
Yo osé y escribí. El miedo a un texto pueril y vacío me acompañó siempre, desde luego, pero entonces no era totalmente consciente de mi demasía. Mis propios límites literarios me asustaban, por supuesto. Y lo intenté remediar con la máxima documentación que pude recabar y leer en la época sobre los hitos de Adriano. De esta forma tan temeraria concluí la primera versión de El último Dios a principios de un mes de noviembre de 1987.

Portada y solapa de la 1ª Edición de "El último Dios" de Juan García Larrondo publicada por la SGAE con motivo del II Premio Internacional Teatro Romano de Mérida 1989
Osé y me perdí en sus vidas y en sus obras, incluso hice “mías” frases que estaban ya magistralmente redactadas. La “identificación” fue tan orgánica, tan física, y mi atrevimiento tan impulsivo, que ni siquiera reparé en si estaba o no estaba haciendo lo correcto. Me sentía autorizado, como si formara parte de una “familia” y hubiera sido también testigo y protagonista de aquellas existencias tan “cercanas” a la mía. Obviamente, yo no era el único que había anhelado compartir tan hermosos ideales en sus sendas creadoras y, con el paso del tiempo, son muchas las “adaptaciones”, “inspiraciones” o “incursiones” que otros, al igual que yo, han creado o crearán a partir de su visión de estas “Memorias”. Y también, justo es reconocerlo, han sido frecuentes las ocasiones que he sentido una gran vergüenza personal y literaria por haber acometido semejante imprudencia. Para bien o para mal, así comencé mi andadura como dramaturgo y así nació “mi Adriano”, que no es del todo mío y que, sin embargo, lleva parte de mis genes: Partiendo del libro de Yourcenar, de muchas horas de estudio de las fuentes y otros autores y, por supuesto, de la recopilación de mi propia experiencia en la vida. Ser un poco Antinoo y un poco Adriano. Sentir hacia ellos y sus tiempos un amor tan ingenuo como intangible. Poder escribir lo que uno cree haber vivido y, sin embargo, no poder justificarlo. De todo extraer hasta el último aliento, hasta el último vestigio de divinidad. Ser un poco Marguerite, un poco Sabina, un poco héroe y también cobarde. Ser a veces como un Dios: “si cabe, más que Dios”.

Fotomontaje imposible de Larrondo posando junto a Yourcenar durante una visita a la isla de Maine que jamás se produjo.
Recuerdo mi deseo, al acabar el primer texto más o menos definitivo, de traducir el original y enviárselo a Marguerite a su particular isla de Aquiles, en el estado norteamericano de Maine. ¿Debía atreverme? ¿Podría permitirme encima semejante desfachatez? ¿Qué remedio me quedaba? Estaba enamorado y no hay nada más poderoso y arrogante que un corazón joven, ávido de amor, que necesita la confirmación y la aprobación del ser amado. Necesitaba una palabra suya... y después lo habría aceptado todo: su indignación o su condescendencia, su risa, su comprensión o finalmente su silencio. ¿Quién era yo? Estaba dispuesto, incluso, a enterrarlo para siempre si ése hubiese sido su deseo. Pero como algo casi perverso, tuve noticia días después de su muerte. Marguerite había muerto. No pude acordarme de los lugares “comunes” tantas veces escuchados, sin embargo los imaginé. Sí, se muere a cualquier edad, pero no así, no en ese momento. Había empleado la palabra agonía. ¡Iluso! La palabra duelo. ¿Cómo atreverme? La palabra pérdida. ¡Qué absurdo! Marguerite había muerto.

Marguerite Yourcenar
Me sentí solo, hundido. A veces en la orilla de un río, idénticamente muerto, y otras, llorando en el puente de un barco que navegaba por el Nilo hacia un estigio mar. El último Dios estaba escrito pero, para mí, ya no tenía ningún sentido. Ya nunca pertenecería a su familia. Marguerite había muerto.

Marguerite Yourcenar ante un colosal busto de Antinoo
Años después –probablemente siempre– vuelvo a encontrar a ese emperador enfermo y, una vez más, lo hago para comprobar que aquella pasión “nuestra” continúa siendo inextinguible y desproporcionada. Vuelvo a releer las “Memorias”... Retorno a trabajar sobre ellas e, incluso, a olvidarlas; insisto en descender a los mismos infiernos y en elevarme a inalcanzables olimpos. Nuevas lecturas, traducciones, hipótesis... Novedosas perspectivas, caligrafías o palabras para volver a decir lo mismo y cometer idénticos errores. No se puede intentar embellecer lo que es, a mi juicio, de la más absoluta belleza. Ninguna de las frases que escribí en la primera versión de esta obra o en las de esta última son dignas de añadirse a las que ya están perfectamente ubicadas en su lugar correcto en el texto de Yourcenar, que jamás fue mi intención "adaptar" ni en su todo ni en ninguna de sus partes. Así que me he vuelto a lanzar al vacío, me he desprendido más que nunca de su novela y creo que, al final, “mi Adriano” ha acabado siendo una ucronía diferente, una obra escindida a la par que respetuosamente emparentada, con entidad propia y compatible con cualquier otra pues, en el fondo, todas son invenciones -tan reales como inverosímiles- de unos creadores que estamos a miles de años de los acontecimientos verdaderos y que escribimos en tiempos mucho más innobles. Pido disculpas a sus manes y a la Historia. Y lo hago en el nombre del amor: de ese amor que solo yo imagino compartir en mi cabeza y que confío otros sigan cultivando también en sus memorias.

Juan García Larrondo en una de las últimas visitas a Villa Adriana, en 2007. Fotografía de José Díaz Cardero.
Por todo ello, a estas alturas, ya más próximo en edad al anciano emperador que al joven prematuramente divinizado, me conformaría tan solo con poder considerarme un miembro más de esa “Gens Elia” que, a través de generaciones, aún pervive entre nosotros y a la que, sin más excusas, aporto este texto y mi pulsión para que trascienda a quien interese o para que permanezca en el olvido. Es curioso, pero mucho -casi todo lo que aprendí y me mostró la vida a los veinte años- sigue estando aquí varias décadas más tarde. Algunos de los seres o de las vivencias que me han hecho así, incluso hasta hoy, son los susurros que gritan en las entrelíneas de El último Dios, una obra que, creo, jamás dejaré de escribir y de arrepentirme de haber escrito. Asumo el vacío y el silencio. Esta última versión corresponde a otra Era mucho más lejana de la inmortalidad y de aquel “saeculum aureum”. Aquí queda, para bien o para mal, una reescritura más. Supongo que la penúltima, pues serán el lector o el espectador del porvenir quienes tengan siempre en su propio dios la última palabra. 

El Puerto, Otoño de 2016.

El autor frente a sí mismo, en 1987, fecha en que escribió "El último Dios" y, a la izquierda, casi tres décadas después. ¡Tempus Fugit!
"Theatrvm Fugit" de Juan García Larrondo. Disponible en http://theatrvm-fugit.edalya.com/
 MÁS INFORMACIÓN:

http://www.juangarcialarrondo.com/loqueestaenlosescritos/teatro/elultimodios/ 
http://buscautores.aat.es/obra/el-ultimo-dios-2/ 


martes, 10 de abril de 2018

EL CICLO DE LECTURAS DRAMATIZADAS "EL TEATRO SE LEE EN LA ALHAMBRA" ALZA EL TELÓN CON "AGOSTO EN BUENOS AIRES"


La Fundación de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) y el Patronato de la Alhambra y el Generalife de Granada inauguraron el pasado viernes 6 de abril la primera edición de autores andaluces del ciclo de lecturas dramatizadas 'El teatro se lee en la Alhambra'. La iniciativa ha alzado el telón con ‘Agosto en Buenos Aires’ del gaditano Juan García Larrondo, que se leyó en el teatro de la Fundación Rodríguez-Acosta, anexa al complejo monumental de la Alhambra, el viernes a las 19h.


























La trama de "Agosto en Buenos Aires" se desarrolla en un Cádiz futuro e imaginario de fantasiosas coordenadas. En tono de comedia de enredo con alguna aparición fantasmal, narra la historia de una pareja de chicos que, tras suspender un viaje que tenían previsto a Río de la Plata, acaban conviviendo con una joven argentina y con su madre a las que habían alquilado su ático. Lo que parecía ser una experiencia enriquecedora se vuelve una situación incómoda donde las a priori encantadoras y liberales compañeras de vivienda revelan poco a poco su verdadera identidad.

Distintos momentos de la lectura dramatizada de "Agosto en Buenos Aires" en Granada

Distintos momentos de la lectura dramatizada de "Agosto en Buenos Aires" en Granada

Distintos momentos de la lectura dramatizada de "Agosto en Buenos Aires" en Granada

Distintos momentos de la lectura dramatizada de "Agosto en Buenos Aires" en Granada

Distintos momentos de la lectura dramatizada de "Agosto en Buenos Aires" en Granada

Distintos momentos de la lectura dramatizada de "Agosto en Buenos Aires" en Granada
Bajo la dirección de Larisa Ramos, dieron vida a esta pieza los intérpretes Antonio Leiva, Daniela Arias, Eva Rubio, Javier Zurita, Javier Pérez de la Torre, Morten Jaspersen, con la ayuda técnica de Miguel Miñambres, que posan en esta foto junto al autor tras la lectura.


Juan García Larrondo junto a Julia Ruiz y Emilio Escoriza durante la presentación del acto de lectura

Juan García Larrondo, Emilio Escariza y Andrés Molinari

Maravillosa lectura dramatizada la tarde del 6 de abril en Granada de “Agosto en Buenos Aires” (Ediciones Irreverentes) dentro del Ciclo “El Teatro se lee en la Alhambra” con dirección de Larisa Ramos, las actuaciones de Daniela Arias Laurino, Eva Rubio, Javier Perez De La Torre, Javier Zurita Chao, Antonio Leiva, Miguel Miñambres en la parte técnica y Morten Jespersen al piano. ¡Magnífico trabajo! ¡¡¡Sois geniales!!! ¡Mil gracias por vuestro talento e ilusión y por el rato tan grande que nos hicisteis pasar a todos! Y gracias a la Fundación SGAE y al Patronato de la Alhambra y Generalife por hacerlo posible y en un espacio tan incomparable como es la Fundación Rodríguez-Acosta. ❤️ ¡Sí! #ElTeatroTambiénSeLee


Si alguien quiere saber más sobre la obra: http://www.juangarcialarrondo.com/.../agostoenbuenosaires/


"CELESTE FLORA" VUELVE A LOS ESCENARIOS A MANOS DE ODISEA TEATRO


El pasado miércoles 4 de abril, Odisea Compañia Teatral puso en escena la obra #CelesteFlora de Juan García Larrondo en el Real Teatro de las Cortesde San Fernando (Cádiz) dentro de la Semana de Teatro Aficionado. 



La función, dirigida por Manuel Foncubierta Segui e interpretada por Carmen Calero Martinez y Lola García Sueiro dio comienzo a las 19.30 h. 



Saludo final del autor y la compañía tras el estreno de la obra

Saludo final del autor y la compañía tras el estreno de la obra

Juan García Larrondo entre las actrices de la obra, Lola García Sueiro y Carmen Calero





PALABRAS DEL AUTOR SOBRE "CELESTE FLORA"

#CelesteFlora, escrita a principios de los 90, fue la primera de mis obras en subir a un escenario. Su estreno supuso el inicio de una bella y longeva historia de amor con el grupo gaditano Albanta, que la representó por primera vez en 1993. Casi 25 años después es ahora Odisea Compañia Teatral quien la repone hoy con dirección de Manuel Foncubierta Segui y las interpretaciones de Lola García Sueiro y Carmen Calero Martinez. Les deseo la mejor de las fortunas, por supuesto que sí. 


La verdad es que, a lo largo de todo este tiempo, son varias las compañías que han llevado este texto a escena y varias las veces que se ha editado, leído o representado. ¡Y no solo en España! Con ella recibí el 2º Premio Teatro Kutxa Ciudad de San Sebastián en 1994 y fui finalista en el Premio Andalucía de la Crítica en su modalidad de Teatro en 2014. Me ha dado muchas alegrías, lo confieso. Es más: me emociona enormemente que aún siga despertando interés en los demás y continúe suscitando un conflicto en el alma de los lectores o los espectadores que acarician sus palabras, pues eso era justamente lo que pretendía cuando la escribí.

Juan García Larrondo durante la presentación del libro "Celeste Flora" en Madrid en 2014
Muchísimas gracias a todos los que, de alguna manera u otra, habéis compartido o formado parte de esta "primavera" de mi vida y la habéis hecho florecer con vuestro talento, vuestra ayuda o vuestro afecto, especialmente a Albanta Teatro, Pepe Bable, Charo Sabio, Ángeles Rodríguez, María Désirée Ortega Cerpa, Rafael Torán, Enrique Guimerá Tur, Rosa M. Perez Vidal, Carmina Leal, Anette Naiman, María Jesús Bajo, Pepe Berlanga, Juan José Oña Hervalejo, Mikel Azpiazu, Helena Pimenta, José Monleón, Enrique Llovet, Willy Del Pozo, Adelardo Méndez Moya, José Moreno Arenas, Vicente Úbeda, Álvaro Pozzolo, Styl Rodarelis, Ediciones Irreverentes, Laura Duca, Ana Peregrina y al Club de Lectura de Textos Dramáticos de la Biblioteca Villaespesa de Almería que el día 25 de este mes también comentan la obra allí por mediación del Centro de Documentación de las Artes Escénicas de Andalucía. Gracias a todos los que la lleváis o la habéis llevado algún día -por la razón o la sinrazón que sea- en vuestro corazón. (Perdón por el ripio y por si me olvido de alguien). Ya sabéis que, como dijo Yourcenar, "bastará siempre una flor en primavera para que perdonemos a Dios". Y esta obra necesita muchas flores, agradecimientos y perdones.

"Celeste Flora" está disponible en https://bit.ly/2GPMRqF

Evento en Facebook: Celeste Flora por Odisea Teatro en Real Teatro de las Cortes de San Fernando

Próximo evento en Almería: https://bit.ly/2q3472j

sábado, 24 de marzo de 2018

JUAN GARCÍA LARRONDO NOMINADO A LOS VI PREMIOS LORCA DE TEATRO ANDALUZ 2018 POR "BENDITA GLORIA"

Gaditanos nominados a los VI Premios LORCA del Teatro Andaluz 2018 de la Aresan, Asociación de las Artes Escénicas de Andalucía en el Diario de Cádiz:
Abrumado, feliz, ilusionado y muy agradecido por esta nominación a los VI Premios LORCA de Autoría Teatral 2018 concedida desde Aresan, Asociación de las Artes Escénicas de Andalucía y la Fundación SGAE por mi obra #BenditaGloria. Esta nominación no habría sido posible sin las magistrales interpretaciones de Charo Sabio, Carmen Reiné, Zusi Rosado y Jay García en un espectáculo lúcidamente dirigido por Pepe Bable e iluminado por Los Kiyos. Un honor compartir esta nominación con Pablo Díaz, Lola Ruiz y Selu Nieto; lo que es ya de por sí un enorme premio. Muy agradecido también a Carlos Gil Zamora y a ARTEZ, Periódico digital de las Artes Escénicas y Visuales por la edición del texto y, naturalmente, al jurado del premio. El Teatro Andaluz necesita este tipo de alivios y de estímulos porque somos muchos y es mucho el talento en esta tierra. Suerte y felicidades a todos los nominados. ¡Gracias, Albanta por procurarme este regalo tan maravilloso!

Listado de nominados: https://goo.gl/sYsNKi

PARA LEER LA NOTICIA EN DIARIO DE CÁDIZ PULSAR AQUÍ.



"Querido Pepe Bable. Mis queridos y admirados Albanta... Pase lo que pase, sabed que sin vosotros, sin vuestro inmenso talento, vuestro cariño, vuestra generosidad y valentía, sin cada uno de los minutos del tiempo que le habéis dedicado a levantar este espectáculo. Sin vuestro trabajo, lleno de belleza, nada habría sido ni puede ser lo mismo. Estáis en mi corazón y en mi entraña desde hace tanto tiempo que muchas de las palabras que escribo ya resuenan dentro de mí con vuestra voz, con vuestro acento. De hecho, he aprendido a decirlas en voz alta en numerosas ocasiones porque sois vosotros los que me habéis enseñado a pronunciarlas en esas tablas que con tanto arte pisáis. Soy tremendamente afortunado de que la vida os haya puesto en mi camino. Sabéis que #BenditaGloria es un acto de amor recíproco. El amor que os debo y el que os profesaré siempre tanto en la Gloria como en el Abismo. Todos tenemos derecho a sentirnos hoy de enhorabuena. Por el mero hecho de querernos y tenernos. No solo os quiero, amigos. ¡Os admiro! Buen viaje de vuelta a casa. Charo Sabio, Carmen Reiné, Jay García, Los Kiyos, Zusi Rosado, Manuel Fernández Fedriani Albanta Teatro ¡Benditos seáis!"



ALBANTA PRESENTA "BENDITA GLORIA" DE LARRONDO EN EL FESTIVAL INTERNACIONAL DE TEATRO DO ALENTEJO (PORTUGAL)


Albanta ha presentado #BenditaGloria de Juan García Larrondo en el FITA - Festival Internacional de Teatro do Alentejo (Portugal), primero en el Pax Julia Teatro Municipal de Beja el lunes 12 de marzo y luego, el 14, en el CAE Portalegre. Con dirección de Pepe Bable y las interpretaciones de Charo Sabio, Zusi Rosado, Carmen Reiné y Jay García


"Bendita Gloria" é um texto duro e atual, pouco complacente e corrosivo, de personagens caústicos com vidas no limite que se faz próxima porque é uma obra que gira em torno do amor. Mas não é do amor doce, nem do entendido como natural, mas do enfermo, desmedido, territorial e, ainda assim, tantas vezes reconhecível.
"Bendita Gloria" é a constatação de como a infelicidade chega a converter-se em tragicomédia de maneira involuntária, o espelho que reflete as inquietudes ocultas de seres que habitam e vivem no amor a qualquer preço; e a firme crença de que o amor só é abençoado quando se celebra. 


Arranca já esta quarta-feira no CAE Portalegre (Centro de Artes do Espetáculo de Portalegre) o FITA - Festival Internacional de Teatro do Alentejo (Portugal)
Pelo 4º ano consecutivo, o FITA, que irá decorrer em várias localidades alentejanas e passa também por Portalegre.
Dia 14 de março sobem no palco do CAEP #BenditaGlória da vizinha Espanha (Albanta), um texto duro e atual de Juan García Larrondo, pouco complacente e corrosivo, de personagens cáusticas, com vidas ao limite, mas é uma obra onde reside o amor.
O Festival é organizado em março, mês por excelência do teatro, em que se comemora também o seu Dia Internacional.
Esta é uma organização do FITA em parceria com a Câmara Municipal de Porto Alegre


Luz: Pepe Bablé y Luís Jiménez
Ajudante de Direcção e Técnica: Luís Jiménez Los Kiyos
Fotografias e Imagem: Víctor Iglesias
Realização de Video: Javi de Lara
Encenação: Pepe Bable

JUAN GARCÍA LARRONDO EN EL CICLO "MIS LECTURAS PREFERIDAS" DE LA BIBLIOTECA MUNICIPAL DE EL PUERTO

Juan García Larrondo con Isabel Pérez Sánchez
"Las bibliotecas son santuarios para las palabras. Y para el alma. Lo sé porque, tanto como usuario o como trabajador, mi vida ha transcurrido mucho tiempo dentro de ellas, entre anaqueles, volúmenes y puertas a mundos desconocidos que se abrían con tan solo deslizar el dedo sobre un lomo o una página rebosante de palabras: Con la lectura aprendí a decir mi nombre, a comprender el mundo y a encontrar en él mi sitio. Ayer me reconcilié con uno al que tenía pendiente regresar como invitado y como compañero. Muchísimas gracias a todo el personal de la Biblioteca Pública Municipal "Poeta Rafael Esteban Poullet" y al numeroso público asistente por compartir "Mis lecturas Preferidas" ayer tarde conmigo. De alguna manera, mi corazón siempre estará ya con vosotros entre las líneas de esta biblioteca..."



🕖El escritor Juan García Larrondo intervino el pasado 7 de marzo en la Biblioteca Pública Municipal "Poeta Rafael Esteban Poullet" de El Puerto de Santa María en una nueva edición del ciclo “Mis Lecturas Preferidas” organizado por El Puerto de Santa María - Cultura. Durante el acto, el dramaturgo portuense habló sobre algunas de las lecturas que han sido cruciales tanto para su vida como para su trayectoria como autor. (Diario de Cádiz)